Tras su belleza y su lírico nombre hay una plaga que está ahogando las especies de la selva nativa.
No se necesita avanzar mucho por las vías que llevan al oriente antioqueño para empezar a ver un tapete de flores color naranja que reviste el paisaje. Ha cubierto, en su mayoría, lo que antes era un bosque nativo. Los árboles y la vegetación ahora no son más que formas bajo un manto verde lleno de capullos color cálido.
En el corregimiento de Santa Elena, el parque Arví y en los municipios del oriente, se ven árboles completamente envueltos por esta llamativa planta, la Thunbergia alata, más conocida como Ojo de poeta, una letal especie invasora que avanza con voracidad en esta zona, matando el bosque nativo.
“Esa planta me ha tumbado hasta árboles frutales”, comentó Omaira Simanca, dueña de una finca en Santa Elena. En su hogar, la Thunbergia alata ha colonizado hasta el poste de la luz.
Hay zonas completamente invadidas. El corregimiento Perico, al oriente de Envigado, es una de esas zonas. Hasta se ven en cercos naturales, utilizados por su rápido crecimiento para encerrar fincas. En sus bosques ya predomina el color anaranjado sobre los tonos verdes del monte.
Esta especie, originaria de África Oriental, fue introducida a Colombia con fines ornamentales en la primera mitad del siglo XX. No se tienen registros de cómo llegó a Antioquia.
Esta invasora coloniza áreas abiertas, con cobertura boscosa, donde la humedad relativa es alta, disminuyendo los espacios disponibles para la regeneración de las especies nativas. Crea una cobertura continua y densa donde no penetra el sol, dificultando la germinación y el crecimiento de otras especies.
“Al ser una especie introducida, proveniente incluso de otro continente, no existen controladores naturales de la especie, ni poblaciones de animales que se alimenten de esta y puedan realizar un control natural de la misma”, comentó Diana Milena Amaya Pérez, subdirectora de Sustentabilidad Ambiental y Cultural del parque Arví. Añadió que un metro cuadrado de suelo colonizado por el Ojo de poeta puede tener más de mil semillas que germinan rápidamente en uno o dos días.
Daniel Herrera Echeverri, profesional Forestal, también del parque Arví, detalló que el Ojo de poeta tiene un gran poder dispersor: “Cuando las vainas que contienen las semillas revientan, pueden lanzarlas hasta once metros de distancia. Además, puede rebrotar también a partir de estolones (tallos rastreros), que hayan quedado después de realizar un control manual”. El biólogo profesional especializado en el grupo de bosques y biodiversidad de Cornare, David Echeverri López, comentó que “esta planta ha sido catalogada como una de las 100 especies más invasoras del mundo. En Colombia, ha sido descrita por el Instituto Von Humboldt como una de las especies invasoras con mayor peligro para los ecosistemas nativos colombianos”.
Antioquia no es la única zona del país con esta problemática ambiental. En el Altiplano Cundiboyancense ya se tienen registros de presencia de la letal planta. Se encuentra también fuertemente establecida en el departamento de Caldas. Se le ha encontrado a lo largo de la cordillera central, incluyendo reportes en Santa Isabel (Tolima) y Sibundoy (Putumayo/Nariño), siempre con mayor abundancia y vigor en alturas por encima de los 1500 metros sobre el nivel del mar. Esta plaga está presente en casi todo el territorio nacional.
La Corporación Parque Arví realizó en 2016, en convenio con la Alcaldía de Medellín y la Universidad EAFIT, la primera fase de la investigación ‘Incidencia y perspectivas de control de la especie invasiva Thunbergia alata en el Parque Arví’, en la cual se determinaron los puntos afectados por esta especie dentro del Parque Arví y se hicieron ensayos para determinar la forma más adecuada de realizar el control de esta especie. Uno de los productos de este estudio fue la realización de un plegable con el fin de sensibilizar a los habitantes de la zona y visitantes en general sobre las características de la especie y la forma más eficiente de controlarla. Por otro lado, desde 2016 se viene adelantando en convenio con EPM el Plan Integral de Manejo Forestal, dentro del cual una de las actividades que se desarrollan es el control de especies invasoras como el Ojo de poeta.
Cornare también realiza campañas de sensibilización con los habitantes del oriente antioqueño para que eviten cultivarla y sepan cuáles son los métodos para su correcta disposición luego de hacer su poda manual.
Esta recomendación aplica para quienes tengan esta planta cerca, pues el desconocimiento de sus implicaciones ha llevado a cultivarla como planta ornamental o cercado de fácil decoración.
GUILLERMO OSSA RIAÑO
Fotoperiodista de EL TIEMPO
Medellín
Poco a poco las especies nativas quedan cubiertas por el Ojo de poeta.
Foto: Guillermo Ossa/EL TIEMPO
Thunbergia alata es una especie de planta trepadora de la familia de las acantáceas. Es nativa de África, pero se usa ampliamente como planta ornamental por sus vistosas flores. Se ha naturalizado en regiones tropicales y subtropicales del mundo, en muchas de las cuales se clasifica como especie invasora.
El ojo de poeta fue introducido en Colombia desde África con intereses ornamentales; esta planta trepadora fue reportada en Antioquia en 1950 y actualmente, es considerada como una de las 100 especies invasoras en el país.
Esta especie invasora aumenta la competitividad con otras especies de plantas, ya que se extiende muy fácil, limita el paso de luz y, por ende, restringe las funciones de fotosíntesis de las plantas.
Propagación: Por semillas y esquejes. La planta es muy invasora, por lo que sólo debería cultivarse en áreas donde ya haya sido introducida y aún así sólo en áreas urbanas, lejos de espacios silvestres que pueda eventualmente invadir. La susanita requiere pleno sol para su adecuado desarrollo y floración.
- Flores grandes, con tubo recurvado y con cinco pétalos de color amarillo, naranja, blanco o rojo con el centro negro. - Florece desde primavera hasta el otoño.
Especie trepadora, con alta tasa reproductiva, de rápido crecimiento formando tapetes homogéneos que no permiten el paso de la luz.
Su presencia se debe principalmente a la actividad humana, por desconocimiento de sus impactos se ha cultivado como planta ornamental y como cerca viva.
Ocasiona pérdida de biodiversidad, afecta los servicios ecosistémicos, ocasiona cambios en los ecosistemas por alteración del hábitat, ejerce fuerte presión sobre las especies nativas.
Realizar erradicación manual incluyendo la raíz, preferiblemente en época seca.
Dejar los desechos post corte en áreas abiertas.
Realizar control de rebrotes cada 3 meses
No cultivarla, no propagarla, no usarla como cerca viva y no comercializarla.